Me enamoré dos veces

Por Florángel Quintana

Tenía 19 años cuando subí por primera vez a ese cerro que contiene todo el amor de quienes nacimos en Caracas.


Me llevó mi novio y todo era verde, espléndido, feliz. Todo lo que sucedía mientras ascendíamos era perfecto, a pesar de la ruta empinadísima, el terreno irregular y las vueltas sucesivas que serpenteaban la vista de la ciudad empequeñeciéndose.

Casi dos horas para llegar a una explanada que me mostró que el amor sí sucede a primera vista. El viento y sus susurros, los trinos curiosos de los pajaritos y esa llenura de vida que se me metía en el cuerpo a partir de mis ojos serenos. Allí sentí que algo me estaba sucediendo desde adentro. Lo que veía y sentía eran una misma cosa, imprecisa, indescriptible, como la constatación de estar enamorada.

Hoy a mis 60 permanezco junto a mi amor de 62, y seguimos transitando la madre naturaleza desde otras latitudes. El amor por la tierra y sus bellezas diversas solo ha crecido y sigue en expansión.


Florángel Quintana es escritora, licenciada en Letras (Ucab), docente de literatura y Mentora en Escritura Transformadora con más de 20 años de experiencia en el manejo de la expresión escrita con propósito. Autora de 4 libros.